El alcalde de Ñuñoa y excandidato presidencial, Sebastián Sichel, abordó su futuro político, cuestionó la “superioridad moral” del Frente Amplio y planteó la necesidad de construir una nueva alianza de centro que reúna sectores actualmente divididos entre los dos grandes bloques. “Estoy haciendo un esfuerzo político por eso”, reconoció. También habló de José Antonio Kast, el fenómeno del PDG, seguridad, narcotráfico y una eventual candidatura presidencial en 2030.
Sebastián Sichel quiere volver a disputar el espacio político del centro, pero esta vez reconoce que el sector debe abandonar la moderación entendida como falta de posiciones y construir una alianza capaz de reunir a la centroderecha y la centroizquierda.
En conversación con Discrepemos, el alcalde de Ñuñoa y excandidato presidencial sostuvo que sectores de Evópoli, el Partido Liberal, el PPD y la Democracia Cristiana podrían confluir en un mismo proyecto político.
“Me encantaría que estuvieran el centroizquierdo y la centroderecha juntos, los liberales del centroizquierdo y centroderecha”, afirmó.
Para Sichel, parte del problema está en que la política chilena continúa condicionada por las divisiones del plebiscito de 1988, incluso cuando una parte importante de la ciudadanía habría dejado atrás esa lógica.
“Hay algo de eso que sigue marcando demasiado la política en Chile y, pucha, que ha costado”, señaló.
En ese escenario, el alcalde plantea mirar experiencias internacionales como el movimiento construido por Emmanuel Macron en Francia o los acuerdos entre sectores de la socialdemocracia y la centroderecha alemana.
“Yo creo que debería haber en Chile una gran alianza del mundo de centroderecha y centroizquierda”, sostuvo.
Según su diagnóstico, ambos sectores terminan actualmente subordinados a fuerzas ubicadas en sus respectivos extremos.
“Si yo estoy en el centro con la centroderecha, el 15% no me da. Y si tú estás al otro lado y tienes el 10%, que es la ex Concertación, tampoco te da. Entonces te vas a juntar con el Frente Amplio y el PC y vas a ser el vagón de cola de ellos. Y yo, en Chile Vamos, voy a ser el vagón de cola republicano. Entonces, adivina quién gana: Republicanos o el Frente Amplio”, planteó.
Para Sichel, Chile mantiene una estructura política binaria que no representa necesariamente la diversidad del electorado.
“Somos un sistema de partidos binominal con una sociedad que no es binominal. La sociedad chilena es un sistema de cuatro bloques: hay una derecha, una centroderecha, una izquierda y una centroizquierda”, afirmó.
Y agregó: “Si estos dos de acá conversaran y se juntaran, son más que los otros dos extremos. Ya llegó la hora”.
“Estoy haciendo un esfuerzo político”
Consultado directamente sobre si estaría dispuesto a encabezar o colaborar en la construcción de ese nuevo espacio, Sichel reconoció que ya está realizando gestiones.
“Me encantaría. Estoy haciendo un esfuerzo político por eso. Estoy haciendo un esfuerzo político de verdad”, aseguró.
Sin embargo, recalcó que su prioridad sigue siendo la Municipalidad de Ñuñoa.
“Soy alcalde y estoy feliz de alcalde, y esto requiere tiempo y esfuerzo. Estoy haciéndolo, pero también no quiero dejar de ser buen alcalde”, explicó.
Respecto de las conversaciones que ha sostenido el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, con diferentes figuras políticas para levantar un movimiento, Sichel aseguró que todavía no ha participado de ellas, aunque se mostró disponible.
“No he conversado con Mario de esto”, dijo, agregando que mantiene una buena relación con el exministro: “Conversaría con él feliz. Quiero ver qué está haciendo”.
Su crítica al centro: “Nosotros mismos la cagamos”
Sichel también realizó una autocrítica respecto de su candidatura presidencial de 2021 y la forma en que los sectores de centro han enfrentado la política durante los últimos años.
“Nosotros mismos la cagamos también”, afirmó.
El alcalde recordó que, tras ganar las primarias de Chile Vamos, terminó adoptando un discurso que privilegiaba evitar conflictos al interior de la coalición.
“Yo me compré el discurso de que este era el ‘papito, no peleen’, de ser el boy scout del curso. Y me aburrí de eso, volví a ser yo”, señaló.
Según Sichel, el error del centro ha sido confundir moderación con ausencia de convicciones.
“Cuando empezamos a ser tibios porque queremos no demostrar diferencias, empezamos de a poco a ser absolutamente aburridos en el sistema político. Y yo no voto por gente aburrida”, dijo.
Por eso, sostuvo que “ser de centro no es no tener ideas” y aseguró que ese sector debe recuperar la capacidad de defender posiciones con fuerza.
“Yo no soy moderado. De hecho, al revés, soy súper apasionado. Creo que hay que defender las ideas con pasión y poner los puntos que uno tiene sobre la mesa”, aseguró.
Sichel y el Frente Amplio: “Hay mucha superioridad moral”
El alcalde también tuvo duras palabras para el Frente Amplio, al que acusó de haber instalado una forma “moralizante” de enfrentar las diferencias políticas.
Al hablar de su relación con los concejales de Ñuñoa, Sichel afirmó que, pese a sus diferencias con Alejandra Valle, valora poder mantener con ella una discusión política e intelectual.
“Cada vez que debato con ella siento que hay un debate intelectual, legítimo en democracia”, señaló.
Incluso aseguró que prefiere discutir con sectores del Partido Comunista antes que con el Frente Amplio.
“Siempre, honestamente, porque creo que es un debate intelectual. Y a mí el debate intelectual me encanta”, afirmó.
Sobre el FA, en cambio, fue crítico: “Hay mucha frivolidad, hay mucha superioridad moral”.
Según Sichel, esa actitud transforma diferencias legítimas sobre políticas públicas en cuestionamientos morales hacia quien piensa distinto.
“En el Frente Amplio hay mucha frivolidad, hay mucha superioridad moral”, reiteró. “La discusión moralizante que puso el Frente Amplio en el debate político a mí no me ha gustado nunca”.
Su defensa a Kast durante la fonda de Ñuñoa
Sichel también abordó la polémica que protagonizó durante las celebraciones de Fiestas Patrias en Ñuñoa, cuando subió al escenario para pedir respeto hacia el presidente José Antonio Kast ante gritos e insultos provenientes de parte del público.
El alcalde aseguró que su intervención no tuvo relación con una defensa política del mandatario, sino con el lenguaje utilizado.
“Si estaban pifiando al Presidente, yo no me subo”, explicó.
“Si esto lo hubieran hecho con Boric, hubiera hecho lo mismo”, añadió.
A su juicio, determinados insultos utilizados contra adversarios políticos contienen una carga sexual y homofóbica que no debería normalizarse.
“Terminan normalizando esa forma machista, homofóbica, de referirte al rival político”, señaló.
Respecto del actual gobierno de Kast, Sichel también marcó una diferencia respecto del candidato presidencial al que enfrentó anteriormente.
“Yo encuentro que hay dos Kast”, sostuvo.
Según explicó, el Kast que enfrentó electoralmente tenía una agenda “conservadora y de extrema derecha”, especialmente en materias como aborto en tres causales y matrimonio igualitario.
En cambio, sostuvo que hasta ahora la agenda del actual gobierno ha sido principalmente de derecha tradicional.
“Hoy día no he visto ni un proyecto de ley que yo dijera ‘este proyecto de ley tiene algo de extrema derecha’, salvo el del estado de excepción”, señaló.
“No lo voy a apoyar”: su límite con Kaiser
Distinta es su posición frente a una eventual candidatura presidencial de Johannes Kaiser.
Consultado sobre qué haría si Kaiser llegara a una segunda vuelta presidencial, Sichel respondió: “No lo voy a apoyar”.
El alcalde cuestionó particularmente propuestas de indulto a carabineros condenados por tribunales.
“Yo creo en el Estado de Derecho y creo en los tribunales de justicia. ¿Cómo va a indultar a alguien que fue condenado por un tribunal de justicia?”, planteó.
Sichel comparó esa postura con los indultos otorgados durante el gobierno de Gabriel Boric a condenados en el contexto del estallido social.
“Creo que el gobierno de Boric hizo una medida de extrema izquierda cuando indultó a personas que habían sido condenadas por tribunales. Me parece lo mismo por cualquiera de los dos lados”, afirmó.
El fenómeno del PDG
El excandidato presidencial también analizó el crecimiento del Partido de la Gente y reconoció que esa colectividad ha logrado ocupar parte del espacio abandonado por el centro tradicional.
A su juicio, el PDG “agarró el vacío que dejó el centro por falta de posición”.
Sichel reconoció, además, que los distintos proyectos políticos de centro impulsados durante los últimos años han tenido escasos resultados electorales.
“Lo respeto mucho porque han obtenido resultados mientras nosotros hemos sido un fracaso”, dijo al referirse al PDG y recordar experiencias como Ciudadanos, Amarillos y otros proyectos de centro.
Sin embargo, descartó por ahora incorporarse al partido de Franco Parisi, argumentando que todavía no identifica una línea ideológica suficientemente definida.
“Cuando tú tienes demasiadas posiciones ideológicas, no tienes ninguna. Uno no puede ser todo y nada al mismo tiempo”, señaló.
Narcotráfico: “Nuestra amenaza real es que el narco penetre nuestra capacidad de defendernos”
Durante la conversación, Sichel también abordó su gestión municipal y la política de recuperación de espacios públicos en Ñuñoa.
El alcalde defendió los operativos que han sido registrados y difundidos en redes sociales, pese a las críticas que ha recibido por la forma en que enfrenta personalmente algunas situaciones.
Sichel aseguró que detrás de una parte importante de las personas en situación de calle existe actualmente un problema de adicción y narcotráfico que, a su juicio, no está siendo abordado correctamente.
“Cuando entré a la universidad, todo lo que encontraba era pobreza. Después fui ministro de Desarrollo Social: mitad pobreza, mitad droga. Hoy día, 95% droga”, afirmó.
Según su diagnóstico, organizaciones dedicadas al narcotráfico estarían utilizando a personas con adicciones como distribuidores de pequeñas cantidades de droga.
En ese contexto, sostuvo que la principal amenaza para Chile ya no proviene necesariamente de un eventual conflicto entre Estados.
“La amenaza de Chile hoy día no es esa. Nuestra amenaza real es que el narco penetre nuestra capacidad de defendernos como Estado democrático”, advirtió.
Y agregó: “Nosotros podemos perder nuestra democracia porque el narco captura dos o tres ministros, tres o cuatro legisladores”.
Marihuana: abierto a avanzar hacia un modelo regulado
Pese a su posición frente al narcotráfico, Sichel se manifestó abierto a discutir una regulación de la marihuana recreacional.
El alcalde mencionó como referencia el modelo uruguayo y sostuvo que el Estado debería diferenciar los recursos destinados a perseguir distintos tipos de drogas.
“Recreacional, creo que no hay que tenerle miedo, pero tiene que ser muy bien regulado”, afirmó.
También planteó que “el autocultivo recreacional puede ser una salida”, aunque advirtió que cualquier modelo requeriría estudiar cuidadosamente su implementación.
¿Sichel 2030?
Hacia el final de la conversación, el alcalde fue consultado por una eventual nueva candidatura a La Moneda en 2030.
Su respuesta fue categórica, al menos por ahora.
“Todavía no. No estoy preparado”, afirmó.
Sichel comparó la experiencia de su anterior campaña presidencial con un trauma que todavía no está dispuesto a enfrentar nuevamente.
“Estoy feliz de alcalde”, sostuvo.
Sin embargo, dejó abierta una condición política: que exista una reconstrucción del centro que le permita competir dentro de un proyecto distinto al actual esquema de bloques.
“No tengo cabida en un sistema así, esa es la verdad”, aseguró.
Y aunque evitó responsabilizar únicamente al sistema político, volvió a su principal autocrítica: “Es culpa de nosotros, de que no hemos armado un centro político con posición fuerte en Chile”.
Por ahora, Sichel mantiene distancia de una nueva aventura presidencial. Pero, al mismo tiempo, reconoce estar trabajando en la construcción de un espacio político que reúna a sectores que durante décadas han competido desde veredas distintas.
“Ya llegó la hora”, resumió.



