Periodista, expresidente de la ANFP y candidato presidencial independiente, Harold Mayne-Nicholls llegó a Discrepemos como el primer candidato presidencial de la temporada. En más de una hora de conversación habló de su paso por el periodismo en dictadura, el centralismo que asfixia las regiones, las minas antipersonales, y por qué cree que Chile necesita humanizar su política antes que ganar elecciones.
Sobre el periodismo y cómo ha cambiado
“Antes tú reporteabas y te guardabas tu secreto hasta que salía publicado. Ahora no. Tienes una noticia y el editor te dice: escríbeme dos párrafos y te lo tiran a internet. Se perdió el reporteo en la calle que hacíamos nosotros.”
“Si tuviera que volver al periodismo, volvería a ser reportero. Lo que me gustaba era estar en la calle, con mi máquina fotográfica, ilustrar el reportaje con fotografía y después escribirlo. Eso era lo que más me gustaba. En televisión me decían 30 segundos y yo había pasado tres horas para conseguir esa nota.”
Sobre estudiar periodismo en dictadura
“Yo me metí poco en temas políticos en la universidad porque ya trabajaba — era reportero gráfico del diario Crónica de Concepción. Pero tuve problemas con profesores que no les incomodaba la censura. Un profesor me hizo repetir un ramo porque me acerqué a pedirle permiso para jugar un partido por la selección universitaria.”
“La dictadura no era solo dictadura de los militares. La dictadura bajaba a la autoridad dictatorial del profesor.”
“Salgo un día del turno nocturno del diario La Nación, cruzo la Plaza de la Constitución caminando pegado a los muros de La Moneda y viene un carabinero: ‘Váyase por el frente.’ Yo seguí caminando. Me tiraron contra la pared, me llevaron a la comisaría y pasé toda la noche ahí. El problema fue que tocaron el timbre de mi mamá a las 3 de la mañana. Cuando llegué a las 9, casi me mata.”
Sobre el deporte y la academia
“El año 2015, el capitán de la selección universitaria de fútbol de la Católica, en su último año de Derecho, no pudo ir a la final nacional porque el profesor le dijo que si no daba el examen, repetía el año. Treinta años después de lo que me pasó a mí, eso seguía pasando.”
“El deportista de alto rendimiento tiene que tener, por ley, todas las facilidades para seguir actuando. No puede depender del temperamento del profe. Eso tiene que ser una ley de la República.”
Sobre el centralismo y las regiones
“El empresariado y la política chilena sufren de santiaguismo — todo pensado desde Santiago y para Santiago, para implementarlo en regiones.”
“En la región de Aysén hay dos problemas graves. El primero: hacen proyectos de acuerdo a lo que ellos creen por su vivencia turística, no por lo que la región necesita. El segundo: forman a un joven de 23 años para hacer proyectos, lo capacitan durante años, y cuando ya sabe, se lo roban desde Santiago porque le ofrecen mejores condiciones. Es una fuga de cerebros interna, de regiones hacia Santiago.”
“Las empresas producen en regiones pero pagan patentes en Las Condes. Con esa plata riegan los parques de Las Condes. Yo soy partidario de que tienes que pagar las patentes donde produces. No hay cómo impulsar proyectos sociales en regiones si el dinero se queda en Santiago.”
Sobre sus equipos y la persecución política
“El Dr. Ricardo Fábregas, que fue subsecretario de redes asistenciales con la presidenta Bachelet, estaba nominado por el gobierno de Chile para un cargo en el organismo andino de salud. Cuando supieron que estaba con nuestra candidatura, lo sacaron de la nominación. Eso es lo mismo que ellos siempre dijeron que no iban a hacer.”
“Los tipos que podrían sumarse ponen paño frío por temor a que los bloqueen. Y aquí está la prueba de que ese miedo es fundado. Eso es contra el país.”
Sobre ideología y política
“Con el correr de los años las ideologías tendieron a desaparecer. La única manera de mantener un equilibrio es recogiendo lo mejor de cada lado. De la izquierda rescato la educación de Pedro Aguirre Cerda, que nos permitió mantener un estándar educativo alto por décadas. De la derecha, la capacidad productiva — pero con sueldos dignos. Más inversión sin sueldos dignos es la falacia del promedio: yo me como dos panes, tú ninguno, en promedio uno por persona.”
Sobre Bukele y la democracia
“Bukele está adaptando las reglas para su propio beneficio. Todavía no llega a ser dictador, pero es lo mismo que Venezuela con una mano distinta. Me preocupa que la derecha no lo vea porque lo tiene como inspiración. Cambió la Constitución para reelegirse. Si hubiera sido alguien de izquierda, estarían todos diciendo que es una dictadura terrible.”
“Yo alabo a Mujica. Era muy popular en Uruguay y había posibilidad de que si iba a la elección la ganara. Le dijeron que podían modificar la Constitución para permitirlo. Y el tipo golpeó la mesa y dijo: ‘En Uruguay, no.’ Eso es lo que hay que rescatar — la capacidad de respetar las leyes que juraste respetar.”
Sobre las minas antipersonales
“Primero, no saben de lo que están hablando. Segundo, las minas se desplazan con el movimiento del agua subterránea. Yo pongo el mapa con todas las minas aquí, y dos años después voy a ver cuál encuentro donde las puse. Tercero, no saben lo que implica desactivar una mina — los que van parecen astronautas, con tensión y estrés extremos.”
“Trabajé con chicos de Camboya, Vietnam y Laos, desmembrados por minas de la guerra de Vietnam que terminó en el 76. Cincuenta años después siguen perdiendo brazos porque nadie las desactivó. Quienes proponen esto no saben lo que es la vida de esos pobres muchachos.”
“Le dije a alguien que propuso poner carteles de advertencia: en Colchane hay siete canchas de fútbol. Un chico jugando ahí, la pelota se le va hacia el campo minado. ¿Tú crees que va a dejar la pelota porque el cartel dice campo minado? Me costó seguir la conversación.”

