«El PDG levantó banderas que debió haber levantado Renovación Nacional»: Mario Desbordes, el alcalde de Santiago que renunció a su partido

«El PDG levantó banderas que debió haber levantado Renovación Nacional»: Mario Desbordes, el alcalde de Santiago que renunció a su partido

Ex carabinero, ex diputado, ex presidente de Renovación Nacional y ex ministro de Defensa, Mario Desbordes llegó a Discrepemos para hablar de su renuncia a RN, el desorden en la municipalidad que recibió, la desinformación financiada desde Rusia, la migración ilegal y por qué cree que Chile vamos se equivocó al no hablarle a la clase media.

Mario Desbordes es abogado, ex carabinero, ex diputado, ex presidente de Renovación Nacional y ex ministro de Defensa durante el gobierno de Piñera 2. Hoy es alcalde de Santiago — la comuna más compleja y simbólica del país. Renunció a Renovación Nacional después de décadas de militancia, sin pelear con nadie, por desgaste ideológico. Se define como liberal, no conservador, y se identifica con el Partido Popular español y la economía social de mercado de la tradición ordoliberal alemana.

Por qué renunció a Renovación Nacional

«Siento que Renovación, a partir de la directiva antepasada, empezó a competirle el espacio a republicano. Yo no pertenezco a ese proyecto. Me fui sin pelear con nadie, sin generar líos, sin pedirle a nadie que se vaya. Como independiente tengo el derecho de opinar lo que me dé la gana.»

«Me identifico con una centroderecha como el Partido Popular español — firme en temas de seguridad, muy firme contra la delincuencia, pero también respetuoso de la diversidad. Soy liberal, no conservador. Salvo en el aborto, donde soy antiaborto, en el resto de los temas valóricos soy bastante liberal.»

«Es probable que trabajemos en algún movimiento de centroderecha, sin intención de competir con los partidos. Con una mirada ordoliberal, la economía social de mercado — respeto a la libre empresa y al crecimiento, pero entendiendo que la economía no se administra bien sola.»

La municipalidad que recibió

«La situación de Santiago era peor de lo que esperábamos. Nos escondieron información. Prepararon un presupuesto para el 2025 sabiendo que los números no eran correctos. En educación nos dijeron que había un déficit de 11.000 millones — llegamos y había un forado de 25.000 millones. Solo en educación.»

«Facturas sin declarar, sin ingresar al sistema. La bicicleta dentro del municipio. Se gastaron millones en una banda de música tropical al mismo tiempo que no pagaban las cotizaciones previsionales de los trabajadores. Eso no es desorden — eso es administración desleal, que es un delito.»

«La Contraloría, antes de que ella entregara el cargo, objetó miles de millones de pesos. No yo — la Contraloría. Nos querellamos porque correspondía.»

Los avances en Santiago

«Cuando llegué había 250 guardias en la comuna. A fin de año vamos a rozar los 1.000. Hemos recuperado canchas, piscinas, el barrio Mapocho, Las Ramadas. En la ENUSC somos la comuna grande del país que por lejos tiene la mayor baja en percepción de delincuencia en todos los ámbitos.»

«Logramos un acuerdo con Enel — un juicio que teníamos perdido en primera y segunda instancia — que nos pone a disposición 3.500 millones de pesos líquidos y de ahí en adelante Enel empieza a pagar todos los permisos que no pagó en estos años.»

Chile Vamos y la clase media

«El PDG levantó banderas que debió haber levantado Renovación Nacional. Se rieron de Parisi, se rieron de sus propuestas. Pero la gente en la calle, la gente de la clase media, sentía que las propuestas eran mucho más cercanas a lo que querían escuchar.»

«¿Qué le planteaba Chile Vamos a la ciudadanía al inicio de la campaña? Vamos a crecer al 4%. ¿Qué te dice eso? Nada. Explícame un poquito más. ¿Quieres crear 500.000 empleos? Ahí te voy entendiendo. La gente entiende, no es tonta, pero quiere que sea más concreto.»

«La propuesta de los pañales fue ninguneada por sectores de derecha. Pero la gente en la calle te decía: a mí se me va mucha plata en pañales. Los adultos mayores con pensiones de 400 o 500 lucas que se gastan 200 en medicamentos — no saben cuánto les alivia esa medida. El menospreciar propuestas específicas que le hablaban a la clase media fue un tremendo error político.»

La desinformación y las redes

«Me acusaron de encubrir homicidios. Se fue la mano, me acusó de un delito abiertamente. La fiscalía ordenó determinar quién es esa persona. Yo creo que ha recibido fondos públicos en el gobierno anterior y que ha sido financiado por partidos políticos.»

«El dueño del Ciudadano reconoce que va pagado a Moscú. El Departamento de Estado de Estados Unidos dice que ese señor, con sus operaciones en Chile y en México, está financiado por Moscú. No lo digo yo. Obviamente apoyan al Partido Comunista, que es su aliado histórico.»

«Me inventaron una nota en Miami, se gastaron 100.000 dólares para pagarle a un periodista que inventó que yo tenía cuentas en el extranjero. Lo primero que le dije al fiscal fue: ahí está mi secreto bancario, revíseme todo. Banco por banco la respuesta fue que las cuentas no existen.»

Migración y delincuencia

«El 99% de los delincuentes que participan en encerronas y portonazos son chilenos. Hay que tener cuidado con cómo los medios informan. El 90% o más de los migrantes vino a trabajar, no son delincuentes. Pero con la cuota de delincuentes que entró nos cambiaron la cultura delictual. Chile no estaba acostumbrado a descuartizamientos, degollamientos, sicarios ni secuestros extorsivos — hoy tenemos 300 o 400 al año.»

«Hay 40.000 migrantes con orden de expulsión y la ministra Toá reconoció que no sabían dónde estaban. Esa tiene que ser nuestra prioridad — capturarlos, expulsarlos a los que podamos, y a los que Venezuela no recibe ponerles tobillera electrónica. Hay que controlar quién entra y quién sale de tu casa.»

Seguridad y democracia

«La democracia está en riesgo. Estudios muestran que gente está prefiriendo perder ciertas libertades a cambio de más seguridad y eso es muy peligroso. Sin la seguridad mínima que tiene que proveer el Estado no hay libertad para el día a día, no hay libertad para emprender.»

«Hay dos errores simétricos: el populista penal que quiere meter a todo el mundo a la cárcel, y el buenista penal que dice no criminalicemos al delincuente, miremos las causas sociales. Cuando asesinan a un menor de 12 años y salen voces a decir no los criminalicemos, es tan peligroso como el otro extremo.»